Querido amigo invisible: ¿Te acuerdas de mí?
Querido amigo invisible: ¿Te acuerdas de mí?
Yo siempre me acuerdo de ti, y de las tonterías que me decías cuando estaba mal y tanta gracia me hacían…
¿Te acuerdas de cuando te contaba mis paranoicos pensamientos de niñata y tú siempre me decías que le pasa a todo el mundo, pero que se hacía falta ponías en su sitio a quien lo mereciera?
Hay en este hermoso mundo espíritus de alta calidad, personas buenas y sinceras que valen mucho en esta Vida; me refiero a los Amigos que son verdaderas bendiciones caracterizadas por su bondad, por su inteligencia y por ese profundo Amor que van irradiando en la Vida.
Cuando tenemos la dicha de tener Amigos, debemos cuidar la Amistad en todas las formas posibles y nunca destruirlas con actitud negativa o despreciable, pues los Amigos son “regalos especiales” que el Destino pone en nuestro camino.
Los Amigos, los verdaderos Amigos, son expresiones del Amor real y profundo, son la abundancia misma de la Vida que se pone en nuestro camino y una forma permanente de retribuir ese cariño.
Debemos recordar que la vida sin amigos es muy diferente de una vida con amigos y sobre todo, con amigos buenos y de calidad y cuando tenemos esos dones en nuestra vida, debemos recordar que la abundancia y la bondad eterna se manifiestan a través de ellos en los momentos de reunión creados especialmente para variar nuestras experiencias cotidianas, para darle un descanso a nuestro esforzado espíritu y para compartir momentos lindos de buen humor y de sentimientos sinceros.
Nuestro deber es retribuir con buena voluntad y con buena actitud todo esfuerzo ajeno por darnos momentos felices y para compartir lo hermoso y bueno de la Amistad.
Recuerdo cuando te conté la historia de una niña indefensa que la soledad, y sobre todo el dolor de ésta, le hicieron daño. Recuerdo ese: tú tranquila, siempre me tendrás aquí. Para lo que haga falta.
¿Sabes qué?
Me crucé con la niña esa el otro día, sabe como dejar de lado el dolor y el frío de invierno, creció. Aunque a veces le cuesta. Ya es casi toda una mujercita. Me contó que se enamoró de alguien…
Lo malo es que la otra persona apenas sabe que existe…
Cosas que pasan, ¿verdad?
Lo penoso de todo esto es que hay días que te veo por la calle y no me atrevo ni a saludarte…
Ya sabes como soy de insegura, también me da cosa saludarte y que te moleste.
No recuerdo por qué dejamos de hablar…
Quiero confesarte algo, hay noches que me despierto de madrugada en un baño de lágrimas porque tuve una pesadilla en la que te pasaba algo malo…
Sé que es una tontería, se que estas bien. Sé que eres un hombre hecho y derecho, pero mi cabeza siempre está en constante movimiento y sabes que eso es lo peor que me pueda pasar.
Sigo escribiendo, aunque quiero pensar que mejor que antes…
Los temas siempre son los mismos, amor, odio, amor-odio…
¿Y tú qué?
¿Sigues siendo un tío duro o ya mostraste tu faceta de osito ñoñas que eres?
Me gustaría saber de ti.
Para mi siempre serás el osito ñoñas.
Es la hora de decirnos adiós para siempre, esto no está siendo nada fácil, aunque pienses que te dejamos por uno más guapo, más joven y más moderno, la verdad es que para muchos de nosotros, nadie podrá ser como tú, tú fuiste el primero y gracias a ti nos enamoramos de un sentimiento que muchos no lo pueden entender. Contigo cantamos glorias, lloramos en penumbras y aprendimos una manera de vivir.
Solo puedo decirte, que los amigos nunca mueren, que perduran para siempre en la memoria, no te olvidaremos nunca, tú nos cambiaste y nos hiciste mejores.
Roma, 18 de febrero de 2019


Commenti
Posta un commento